lunes, abril 20, 2009

Un Baúl de récord

Sí señor. Lo del sábado pasado en Huelva sí que son récords y lo demás cuento. Frente a un equipo que tontea con la segunda, el eterno titular del Real Madrid consiguió sumar dos nuevos hitos a su ya descomunal leyenda.

Primer récord: Haber tocado un sólo balón desde el saque inicial (si es que sacó el Madrid, porque no lo recuerdo bien) hasta el minuto veintisiete del primer tiempo. Hasta entonces, el chepudo líder estuvo desaparecido en combate. O escondido.

Segundo récord: en dos ocasiones, se encontró sólo ante el portero en fuera de juego, es decir, sin nadie entre él y el portero. La primera, que el árbitro no señaló, envió el esférico al palo cuando tenía toda la portería para él; en la segunda el cuero salió a unos tres metros alejado del palo derecho. Afortunadamente, en esta ocasión el colegiado sí cobró la posición antirreglamentaria disminuyendo la sensación de ridículo.

Récords aparte, el capitán eterno y polivalente protagonizó una emotiva escena con una perdiz que se había colado en el terreno de juego durante la segunda mitad:


Estas imágenes han dado lugar a numerosos comentarios. Es una bobería, pero ¡qué le vamos a hacer! Si es que con Baúl sólo pueden comentarse este tipo de cosas.

Por ejemplo, la lentitud del ídolo de Toñín el Torero a la hora de atrapar el pájaro. Es sencillamente pasmosa, y más si se compara con la rapidez del jugador del Recreativo. O esa manera de andar, que recuerda al padre de la familia Monster. Por no hablar del gesto de acariciar la perdiz. ¿A qué venía? ¿Sentía Baúl, alías "el Pollo", la llamada de lo salvaje y reconocía, mediante esa muestra de afecto, su cercanía familiar al ave?

Otros plumíferos, en este caso mediáticos, han aprovechado el encuentro para ensañarse con Robben, cuyo delito es correr con el balón e intentar marcar. En efecto, mientras Segurola ha puntuado con un "2" al Baúl por no hacer nada, la prensa pone al holandés a los piés de los caballos por chupón sin escatimar medios, incluído un seguimiento de cada una de sus jugadas y la reacción que provoca en sus compañeros. Hombre, esto no tiene nada malo por sí, pero sería interesante que la misma labor de investigación la realizaran con el Pollo. De lo contrario, queda muy evidente eso de linchar a uno por "chupón" y dejar indemne al capitán aunque no hizo nada en los noventa minutos (sí, estuvo hasta el final, como siempre; el que se salió antes de tiempo fue Huntelaar, que se vió desplazado a banda para que el señorito Raúl pudiera jugar donde más le gusta). Ya en plan recochineo, el muhad Lama cerró el reportaje sobre el partido de Robben con una imágen de su jugador preferido. "A Raúl parece no gustarle". Eso no es una información veraz. La cara de amargado es constante en el capitán y no tiene por qué ser consecuencia del juego de su compañero. Y si lo fuera, peor, porque ¿qué le gustaría a Baúl? ¿Que Robben dejara de intentar desbordar, de tratar de anotar un tanto después de llevar el balón desde su propio campo a la portería contraria? Sí, eso estaría muy bien: todos jugando como el Baúl, sin tocar un puñetero balón en media hora.

3 comentarios:

Un Culé Calvo dijo...

De nuevo grande, Buitre.

Angel dijo...

Deberíamos hacer una petición, y firmar todos para que incluyan a Raul en el Street fighter IV. Esa chilena ortopédica merece ser recordada!

Por cierto, Higuaín y Marcelo son lo único decente que hay en el Madrid.

Chemi dijo...

Como afirma de mi gran amigo Eduardo Quintas, habría que juzgar a Ñariz (alias Pollo Loco) ante el tribunal de La Haya por Galacticidio.

Larga vida el blog antiyihad. Estoy enganchado.