De un tiempo a esta parte, la afición del Madrid -famélica de cracks al ver cómo los Messi o los Agüero van a parar o crecen en equipos rivales- se ha encontrado con el suyo: Arjen Robben. Tras lo acontecido ayer en Mallorca, ha descubierto que tiene dos. Bueno, más que haberlo descubiero se lo han recordado. Porque el motivo de que Baúl siempre salga en el once titular y amenace con estar ahí hasta que el hijo mayor de Rafael Van Der Vaart debute en el Bernabéu con elástica blanca, es que es todo un crack a la altura de Cristiano Ronaldo, Ibrahimovich (...¿o ese es el expresidente del Chelsea?... bueno, del delantero del Inter) o de los mencionados Messi y el Kun. ¿Que hoy no está presente en la gala para elegir el mejor jugador según la FIFA? Los de fuera, que nos tienen envidia.
Esto es así según la prensa:

En efecto, Robben firmó un buen partido, como ante el Villarreal. Anotó el primer gol en un cotraataque y llevó el peso ofensivo del equipo, sobre todo en la primera mitad. Podemos considerarle un "crack", desde luego. Ahora, ¿qué hizo el Pollo loco durante el partido para merecer el honor de ser elevado a la altura de Robben, con el que la prensa madridista está que se derrite? Pues jugó su partido número 500, lo que es digno de elogio: no hay equipo en el mundo que tenga a un mediocre como este de titular tal cantidad de encuentros. Ahora ¡a por el récord de longevidad de la momia de Tutankhamon! No hay nada imposible para el Gran, el Eterno Capitán.
Por si fuera poco, fue un golazo. "De espuela", como dice en portada el Marca; o de tacón, si lo prefieren, como dice en el interior. A lo Baúl, claro, es decir, empujando a puerta vacía. Pero no dejemos que la realidad nos estropé una buena noticia. La jugada fue mérito de Higuaín, que dejó atrás a tres contrarios y llegó casi a línea de meta para meter un balón raso que el el portero fue incapaz de atajar. El gol debe estar por youtube, así que quién quera puede comprobar la veracidad de esta afirmación: por una ley física básica relacionada con la velocidad y la trayectoria, el balón, al contactar con el Pollo que irrumpía desde atrás, con toda la defensa vendida por la jugada del argentino, hubiera entrado rebotando en el otro cuerpo que se cruzaba en su trayectoria. Quiso la casualidad que el Baúl de los Recuerdos atacara el balón de una forma estrambótica, trastabillando de una manera que acabó girando como un trompo, y con lo que chocó el balón fue con su tacón. Un remate totalmente antiestético si lo comparamos con el que marcó frente al Sporting Rafael pero, nuevamente, no dejemos que la realidad nos estropeé una buena noticia.
Y aparte de esto, ¿qué hizo el Pollo? Pues a lo que nos tiene acostumbrados. El que nunca se rinde, el que siempre lucha, el que nos aburrió hasta el hastío quejándose de que le hacían jugar muy lejos del área, se tiró la mayor parte del encuentro dando la brasa por el centro del campo mientras el segundo goleador mundial, Huntelaar, miraba desde el banquillo (suponemos que boquiabierto). Higuaín y Robben llegaron a las inmediaciones del área hasta en tres ocasiones durante el primer tiempo para encontrarse que estaban sólos, que no había delantero centro para acompañarles y/o rematar una posible asistencia, porque el que teóricamente debía estar se encontraba en el centro del campo.
Aparte, el Pollo protagonizó jugadas tan encomiables como estas: Sneijder mete un gran pase en profundidad para que con una simple carrera se encuentre sólo ante el portero; Baúl, dandonos la razón a todos los que denunciamos su decrepitud, es incapaz de alcanzar el esférico; Baúl recibe un pase claro de Robben sólo en el área. Sólo tiene que pararla y se encontraría sin oposición entre él y el portero, listo para rematar con la diestra y fusilarlo; en vez de eso, al intentar pisarla falla estrepitosamente, tanto que el balón apenas varía su trayectoria y acaba en saque de banda. Baúl... bueno, para qué seguir.
Afortunadamente, Juande parece tener claras cuáles son las prioridades. ¿Hubiera llegado Huntelaar a ese pase de Sneijder? ¿Habría controlado ese pase de Robben? Seguro que sí, sobre todo esto último porque ese pase raso lo para cualquiera. Pero no se trata de que el Madrid marque goles, se trata de que el Pollo acumule partidos. Y si mientras tanto marca, pues mira, eso que nos encontramos.