martes, enero 13, 2009

WANTED

Jobesllanos, un amable seguidor de este humilde bolg me llama a publicitar esta campaña y yo, siempre tan atento, acudo presto.


Lo del logo debe ser un pollo descabezado, aunque no lo parece con esa cosa tan rara que le sale en vez de una de las patas. No tiene importancia; el Baúl tampoco parece un futbolista.

lunes, enero 12, 2009

¿De espuela? ¿De tacón?

De un tiempo a esta parte, la afición del Madrid -famélica de cracks al ver cómo los Messi o los Agüero van a parar o crecen en equipos rivales- se ha encontrado con el suyo: Arjen Robben. Tras lo acontecido ayer en Mallorca, ha descubierto que tiene dos. Bueno, más que haberlo descubiero se lo han recordado. Porque el motivo de que Baúl siempre salga en el once titular y amenace con estar ahí hasta que el hijo mayor de Rafael Van Der Vaart debute en el Bernabéu con elástica blanca, es que es todo un crack a la altura de Cristiano Ronaldo, Ibrahimovich (...¿o ese es el expresidente del Chelsea?... bueno, del delantero del Inter) o de los mencionados Messi y el Kun. ¿Que hoy no está presente en la gala para elegir el mejor jugador según la FIFA? Los de fuera, que nos tienen envidia.

Esto es así según la prensa:


En efecto, Robben firmó un buen partido, como ante el Villarreal. Anotó el primer gol en un cotraataque y llevó el peso ofensivo del equipo, sobre todo en la primera mitad. Podemos considerarle un "crack", desde luego. Ahora, ¿qué hizo el Pollo loco durante el partido para merecer el honor de ser elevado a la altura de Robben, con el que la prensa madridista está que se derrite? Pues jugó su partido número 500, lo que es digno de elogio: no hay equipo en el mundo que tenga a un mediocre como este de titular tal cantidad de encuentros. Ahora ¡a por el récord de longevidad de la momia de Tutankhamon! No hay nada imposible para el Gran, el Eterno Capitán.

Por si fuera poco, fue un golazo. "De espuela", como dice en portada el Marca; o de tacón, si lo prefieren, como dice en el interior. A lo Baúl, claro, es decir, empujando a puerta vacía. Pero no dejemos que la realidad nos estropé una buena noticia. La jugada fue mérito de Higuaín, que dejó atrás a tres contrarios y llegó casi a línea de meta para meter un balón raso que el el portero fue incapaz de atajar. El gol debe estar por youtube, así que quién quera puede comprobar la veracidad de esta afirmación: por una ley física básica relacionada con la velocidad y la trayectoria, el balón, al contactar con el Pollo que irrumpía desde atrás, con toda la defensa vendida por la jugada del argentino, hubiera entrado rebotando en el otro cuerpo que se cruzaba en su trayectoria. Quiso la casualidad que el Baúl de los Recuerdos atacara el balón de una forma estrambótica, trastabillando de una manera que acabó girando como un trompo, y con lo que chocó el balón fue con su tacón. Un remate totalmente antiestético si lo comparamos con el que marcó frente al Sporting Rafael pero, nuevamente, no dejemos que la realidad nos estropeé una buena noticia.

Y aparte de esto, ¿qué hizo el Pollo? Pues a lo que nos tiene acostumbrados. El que nunca se rinde, el que siempre lucha, el que nos aburrió hasta el hastío quejándose de que le hacían jugar muy lejos del área, se tiró la mayor parte del encuentro dando la brasa por el centro del campo mientras el segundo goleador mundial, Huntelaar, miraba desde el banquillo (suponemos que boquiabierto). Higuaín y Robben llegaron a las inmediaciones del área hasta en tres ocasiones durante el primer tiempo para encontrarse que estaban sólos, que no había delantero centro para acompañarles y/o rematar una posible asistencia, porque el que teóricamente debía estar se encontraba en el centro del campo.

Aparte, el Pollo protagonizó jugadas tan encomiables como estas: Sneijder mete un gran pase en profundidad para que con una simple carrera se encuentre sólo ante el portero; Baúl, dandonos la razón a todos los que denunciamos su decrepitud, es incapaz de alcanzar el esférico; Baúl recibe un pase claro de Robben sólo en el área. Sólo tiene que pararla y se encontraría sin oposición entre él y el portero, listo para rematar con la diestra y fusilarlo; en vez de eso, al intentar pisarla falla estrepitosamente, tanto que el balón apenas varía su trayectoria y acaba en saque de banda. Baúl... bueno, para qué seguir.

Afortunadamente, Juande parece tener claras cuáles son las prioridades. ¿Hubiera llegado Huntelaar a ese pase de Sneijder? ¿Habría controlado ese pase de Robben? Seguro que sí, sobre todo esto último porque ese pase raso lo para cualquiera. Pero no se trata de que el Madrid marque goles, se trata de que el Pollo acumule partidos. Y si mientras tanto marca, pues mira, eso que nos encontramos.

domingo, enero 11, 2009

San Raúl de Todos los Madriles



Si nadie lo remedia, hoy Baúl cumplirá quinientos partidos de Liga. Es una auténtica barbaridad; si encima hubiera jugado la mayoría a un nivel aceptable, ya sería la repera. Porque el problema es ese, que a base de repetirnos la cantinela del número de partidos nos hemos acabado creyendo que el acumular minutos es algo importante, y no lo es en absoluto. Por ejemplo, ¿quién se acuerda de los postes de las porterías del Bernabéu? Porque esas sí que se han tirado minutos ahí. Pero hace mucho que, ante el declive del Mito, los periodistas adictos han exaltado el minutaje del Pollo Pelón. Los partidos, los minutos, los años que lleva vistiendo la elástica madridista son motivo de gozo y alegría para nuestros periolistos que no dudan en hacernos partícipes de ella. La realidad es que por no ser, los récords de permanencia del Pollo no son ni noticia. La noticia es cuando no sale titular en algún partido.

Con motivo de tan gloriosa ocasión, los del AS le dedican toda la portada y una entrevista en el interior. Empecemos con la portada: Baúl y la Champions. Bien, muy bonito. No es la primera vez que un jugador posa con ese trofeo, lo curioso es que por lo general se cumple la norma de que el trofeo sea el trofeo, es decir, que aparezca con todo su tamaño y esplendor en manos del jugador o -si se es supersticioso y no se quiere tocar- a sus pies o a su lado, mientras posa sobre el césped del estadio también siguiendo esa regla no escrita de posado-con-copa. Pero Baúl nos muestra el trofeo en pequeñito. Digo yo que será esa réplica que le dan a los jugadores. De ser así, más no se puede decir con menos: no nos muestra "la" Champions, sino "su" Champions. Y aunque sea alguna imitación que le han servido los chicos de Relaño, se consigue otro efecto también curioso: que la Copa no le quite protagonismo. Así, en chiquito, hay que mirar dos veces para verla. Ahora, el careto de Baúl se hace inmenso, omnipotente. Justo como si estuviéramos en el vestuario, donde no sería de extrañar que hubiera pósteres del Mito por todos lados fijando su mirada en tí, como el Gran Hermano de Orwell.

...ni nosotros tampoco.

Pasando al interior, la entrevista no ofrece ninguna sorpresa. Más de lo mismo. Pero podemos sacar las siguientes conclusiones:

Baúl desdeña lo de los 500 partidos y dice que lo importante es la victoria ante el Mallorca, cosa que está muy bien. Ahí se nota que al gachí le preocupa el equipo, que vive por y para el club. Además, a cualquier madridista con dos dedos de frente le importa un carajo el número de partidos del Baúl, de Casillas, de Drenthe o de cualquier otro. Pero claro, esto sólo lo dice al final, cuando se ha aburrido de hablar de sus catorce años, 500 partidos y seis ligas. Habría quedado mejor si hubiera dicho eso tras la primera pregunta, pero entonces no sería el Baúl quién estuviera hablando.

La frase lapidaria que no puede faltar: "me queda hambre y cuerda para rato". Aviso para navegantes que quieran posar su pandero en el banquillo madridista. Juande ya ha captado el mensaje. De hecho, se lo habrían dejado bien claro el propio Baúl y su (de ambos) representante en las cenas que tuvieron previas a la decapitación de Schuster. Mañana el debate se centra, tal y como refleja Marca en su portada, en quién acompañará al Baúl en su apoteosis número 500. ¿Huntelaar o Higuaín? El holandés sólo ha jugado un encuentro y ya está claro que no le va a disputar el puesto al Baúl de los Recuerdos.

Referencia al vestuario, pero ¡ojo a como la hace Tomás Guasch!: "Se han escrito muchas leyendas urbanas sobre su dominio del vestuario". El propio periodista ya facilita la respuesta al dejar caer que el dominio del Cáncer sobre sus compañeros es una "leyenda urbana". La verdad es que de leyenda urbana no tiene nada. Medios como El Mundo, El País o La Razón hablan ya sin tapujos de cómo el Pollo hace y deshace a su antojo en el vestuario. Si hubiera sustituido "leyendas urbanas" por "mentiras", "bolos", "chascarrillos", el sentido de la pregunta no habría variado ni un ápice. Pese a todo, pese a que se la ponen como a Fernando VII, Baúl se va por los cerros de Úbeda y empieza a divagar sobre los grandes compañeros que ha tenido. ¿Acaso no quiere negar esa "leyenda urbana" no vaya a ser que alguno en el vestuario se crea que es así, que su dominio no existe? Eso sí, los "futbolistas grandiosos " que le ayudaron a madurar ya no están en activo. ¿Y Zidane? ¿Y Figo? ¿Y Ronaldo? ¿Esos no le ayudaron a madurar? ¿De esos no se acuerda?

lunes, enero 05, 2009

¡Ya tenemos ganador!

Bueno, dejad de enviarnos fotos por lo del concurso de ayer que ya tenemos bastantes. Creemos que unas diez mil denuncias por intento de fraude y propósito de adulterar un concurso público son suficientes. Y aunque no fuera así, el caso es que tenemos la foto que más se asemeja a la del concurso que, por cierto, era esta:


El agraciado ha sido Abdul-Baúl Roncero, que nos ha enviado la siguiente instantánea del Mito legendario:


¡Muy bien, Abdul-Baúl! La pose es clavada, pero se nota que no es el Pollo, sino un fotomontaje. Pese a la pericia de la que has hecho gala, nuestros avanzados sistemas informáticos han sido capaces de detectarlo. No te lo esperabas ¿eh? La próxima vez que te quieras pasar de listo, piénsatelo; tendrás mucho tiempo de pensar mientras tus huesos se humedecen en una mazmorra los próximos años... ¡BWAH-HA-HA-HA!

Al resto de Yihadistas, no os preocupéis. Lo importante es participar. Y muy importante también es que no recojáis el jabón en las duchas de la cárcel cuando recaléis donde merecéis por vuestro intento de hacernos creer que el Pollo, que ha reconocido públicamente que el sólo la empuja, es capaz de chutar de esa manera.

No quisiéramos cerrar este concurso sin una mención de honor a la siguiente imagen:
Tenemos que reconocer que casi nos engaña. El sistema informático no pudo detectar la falsificación, pero ¡cometiste un error muy grave, Alberto Redaños (sí, ese era su nombre; pero salta a la vista que es un seudónimo de Manolo Lama)! : pusiste al Baúl mirando el esférico, y todo el mundo sabe que el Baúl no levanta la vista del suelo; eso es de jugadores vulgares.

Y eso es todo, amiguitos. Hemos asestado un tremendo golpe mortal a la Yihad Raulista de la que no va a recuperarse en mucho tiempo. En los próximos días cientos y cientos de Taliraulanes pasarán ante el juez para que dé buena cuenta de ellos con lo que esta peligrosa secta se verá muy debilitada. Añadir que estamos muy orgullosos de recibir la insignia de oro y diamantes del club, que sin duda nos será entregada dentro de unos pocos años, en cuanto el madridismo sea consciente de la importancia de lo que acabamos de realizar.

¿Huntelaar? Pues va a ser que tampoco

Ayer debutaron al alimón los dos fichajes realizados para reforzar el equipo con vistas a la Champions y de los que sólo uno podrá ser inscrito. Me encanta esta frase. La he leído unas cuatro veces antes de seguir porque me hace creer que estamos a 28 de diciembre, en la plenitud de las festividades navideñas -tan emotivas ellas- y no en su agonía final. A mí siempre la cabalgata de Reyes me ha recordado un cortejo funerario: se acabó lo bueno. Pero es que suena de coña: fichamos dos y sólo podemos jugar con uno. Es flipante.

Y va a ser Diarrá bis. Teniendo en cuenta que al Capitán Tan y los cuatro que le ríen las gracias en el vestuario -es decir, lo que Marca llama "la plantilla"- lo prefieren, y visto lo de ayer, el francés es la mejor opción. Claro que al bueno de Huntelaar, segundo jugador que más goles consiguió la pasada temporada en todo el mundo mundial según una estadística que he visto por ahí, tampoco es que se le viera mucho. Sí, acaba de salir de una lesión; eso lo sabe todo el mundo. Pero digo yo, si preguntas más allá de los Pirineos cuál es la posición de Huntelaar, ¿que te dirían? Pues delantero. ¿Y que tipo de delantero? Pues delantero centro. Y me temo que esa respuesta te la darían también en la Castellana. ¡Qué diantres!: te lo dirían en cualquier lugar del planeta excepto aquél en que se halla el banquillo del técnico merengue.

Porque resulta que ayer Huntelaar jugó como segundo delantero, es decir, una posición que no es la suya y en el día en que tenía que bautizarse como madridista ante toda la parroquia. Ahí es nada. ¿Y quién ocupó la posición que, según el común de los mortales, es la del holandes? Pues sí, muy bien. Otro perrito piloto para el caballero. Pero conste que era fácil. Estaría bueno que el siete de España estuviera por detrás del recién llegado y encima le cediera a él la parcela que ocupa el goleador del equipo. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Pese a todo, el nueve puro que ha resultado ser el Baúl acabó el primer tiempo con sólo dos intervenciones: un centro desde el medio campo del Villarreal que no pilló porque se resbaló en el área, sin jugador alguno que pudiera estorbarle para rematar,y un disparo a media vuelta aprovechando un fallo de Huntelaar que envió por encima del larguero. Queda otra, un centro medido de Sneijder que el Pollo clueco no fue capaz de alcanzar pese a extender la pata todo lo que su anatomía le permitió, pero me entra la risa cuando me acuerdo y quiero estar serio.

De esta guisa -¡a lo Zidane!- cazó Huntelaar un balón bombeado que le venía desde atrás y que cayó muerto a sus piés para continuar con él su carrera hasta la portería enemiga. El Bernabéu, anonadado, constató que se puede controlar un pase como ese y que lo normal no es que te de en la chepa o en el cogote cubierto por un cabello mugriento y graso porque no puedes dejar de correr.

Así que a Huntelaar le espera el mismo destino que a otros que han pasado antes que él como Owen, Baptista, Robinho y tantos. No, el tampoco nos va a librar del Pollo, señores. Y a poco que se descuide le van a intentar reconvertir en extremo para asistir a quién está más acabado que el twist y se cargan su carrera. Y mientras quién marcó casi un gol por partido la pasada campaña tenía que bregar en la banda, el héroe del madridismo irredento realizaba, en la posición de goleador del equipo, un atentado a ese deporte que inventaran los ingleses hace más de siglo y medio. Rondando de aquí a allá, acechando a cualquier balón que pudiera ratonear para aumentar su estadística, parasitando al resto del equipo para aprovecharse de su trabajo, Baúl volvió a demostrar la madera de la que está hecho. Gracias a Dios Robben marcó un golazo que ha ocupado portadas, porque de lo contrario tendríamos ríos de tinta hablando de lo bien que lo hizo "el que nunca se rinde". Lo único bueno de ayer es que me parece que los holandeses, al igual que hicieran estando Van Nistelrooy, están optando por puentear al Pollo Loco. Es decir, vérselas ellos con el rival e ignorar al Mito, siquiera para que no les estorbe. Asombroso el partido de Sneijder, que estuvo en todas partes aunque para los periodistas no corra, y de Robben, quién jamás busca a su capitán para jugar la pelota. Mira, al menos Baúl ha conseguido darle la tortilla a la situación que dibujaba la emigración de hace cuarenta años: ¡ahora son los del norte los que vienen a trabajar para nosotros!

Este blog sortea una pleisteision cuatro entre todos los que nos envíen una foto del Mito golpeando el balón con este estilo. Envia "tuloflipas" al 5555 con la susodicha y participa en el sorteo. El ganador podrá disfrutar de su premio en Alcalá Meco, a donde será enviado después de la pertinente denuncia por intentar falsificar este concurso mediante una imagen claramente manipulada por fotochop.

Como sucediera ante el Valencia, el Madrid acabó sufriendo apuros. Por lo visto es debido a la escasa preparación física. Me lo creo. Pero creo que algo tendrán que ver los cambios realizados por Juande. Diarra, cansado como un perro -aunque aquí el único que corre es el Baúl, no olvidemos eso- dejó su puesto a Van der Vaart. Naturalmente, esto quitó fuerza a nuestro centro del campo, pues el negro es mucho negro pese a que la señora de Rafael esté como Dios. Si la cosa hubiera quedado ahí, con el marido de Sylvie haciendo de Diarra, pues tampoco habría sido tan grave. El problema es que Rafa se situó de delantero centro, cayendo el Pollo hacia banda. Por lo visto, una vez que Huntelaar se había retirado el niño no tenía ganas de jugar ahí, que es donde tenía que haber estado desde el principio ya que no queda otra que aguantarle. Por supuesto, su rendimiento fue aún más nulo de lo que había sido.