LLegó la derrota y nuestro querido amigo Inda inició su particular campaña contra Pellegrini e Higuaín, como se habría agradecido este empeño en el pasado con algún que otro bulto sospechoso. Al menos los resultados de la encuesta realizada por el panfleto sobre quien debe abandonar la plantilla dejan una vez más, por si no había quedado claro ya antes, evidencia de que el madridismo pide la salida de una vez por todas del mito.
Ante la pregunta "¿debe seguir?", formulada con cada uno de los nombres que componen el vestuario blanco, las negativas más evidentes han sido, por este orden, las de Metzelder, Gago, Mahamadou Diarra, Drenthe y Dudek. (curiosa ausencia de Raúl en el recopilatorio).
El central alemán Christoph Metzelder, con más de 76.000 votos, ha sido el que menos dudas ha generado para los internautas, seguido del argentino Fernando Gago, que aglutina más de 73.000 opiniones contrarias a su continuidad por 16.000 que sí le ven vestido de blanco la próxima temporada.
Mahamadou Diarra es el tercero en esta lista, con cerca de 72.000 votos negativos y 18.000 a favor, mientras que Royston Drenthe es el cuarto, con 70.000 votos en contra por 18.000 a favor.
El capitán, Raúl González tampoco pasa el corte de esta encuesta y obtiene 63.000 votos en contra por 27.000 a favor. El último jugador que suspende en este promedio es el polaco Jerzy Dudek, al que más de 59.500 personas ven fuera del Real Madrid, por 28.000 que aprueban su continuidad como merengue.
El gran capitán al que Inda defendía este verano de las peticiones para llevarlo al banquillo y posteriormente a la grada tiene menos apoyo popular que el portero suplente que es un polaco veterano que no habrá jugado ni 20 partidos oficiales con el Madrid en tres o cuatro años que lleva aqui.
Por su parte los del diario público nos dejan esta noticia sobre el malestar de Raúl con Pellegrini por darle los minutos de la basura por pura pena.
Cuando Pellegrini dio entrada a Raúl faltaban 13 minutos y para entonces Pjanic ya había marcado. No le gustó. Lo procesó como la prueba definitiva de que su transición al banquillo ha sido más brusca que la de otros ídolos blancos que pasaron por el mismo trago.
Raúl siente que Pellegrini lo ha relegado para los minutos de la basura. El partido del Lyon se lo confirmó. Y así se lo ha manifestado a su entorno. Sus allegados reconocen que no está conforme con el trato deportivo que está recibiendo por parte del chileno.
Raúl ha desaparecido del paisaje futbolístico del Madrid. Su silencio tras la debacle del miércoles es tan histórico como significativo. El todavía símbolo del madridismo no ha hablado. De los cuatro capitanes ha sido el único que todavía no ha abierto la boca.
Algunos compañeros le ven distante, alejado de las funciones de primer capitán. La frecuencia de sus discursos ha disminuido. Las imágenes de los instantes previos a que el Madrid saltara al Bernabéu para medirse al Lyon son reveladoras. En el túnel de vestuarios, con los jugadores en fila india, Drenthe fue el que arengó a sus compañeros. Raúl pasó de largo y no hizo ni un gesto de aliento. Subió las escalerillas y se refugió en silencio en la última fila del banquillo. Un silencio amargo.
Por lo que se ve el padrino de valdebebas pasa de ejercer su rol de capitán lo cual después de todo no es una mala noticia, es una lastima que se haya ofuscado en seguir pero esto debe servirle para abrir los ojos y no empeñarse en continuar un año más en el club, por lo menos como jugador de campo, algo que ya le avisaba Abellan este verano.