domingo, noviembre 30, 2008

Crónica de una muerte anunciada

Este Madrid raulizado, mediocre, el primero de la Historia que empieza una temporada peor de lo que estaba en la pretemporada, este Madrid al que ya sólo le queda acumular un partido tras otro sin importar el resultado a imagen de su capitán, este Madrid feo y antipático, vedado para cualquier jugador que pueda discutirle el puesto al Eterno y su guardia pretoriana, este Madrid ha tocado fondo. Se podría ser indulgente si se viniera de un ciclo de dos o tres temporadas sin comerse ni una galleta, pero no es el caso. Ganamos la liga sobradamente y de lo que se trataba era de reforzar lo que se tenía, es decir, soltar lastre y reforzar el equipo en aquellas posiciones más deficientes. No se hizo. Y no se hizo porque no hubiera dinero, sino porque el hecho de tener unos jugadores que sangran la economía del club con sus exagerados emolumentos y cuya palabra es ley en el vestuario, que además son intocables para unos medios que a saber los favores que les deberán o habrán recibido, bloquea cualquier fichaje llámese Villa o Huntelarr. Pero además, en esta temporada, el cáncer ha ido más lejos ya que ha supuesto la marcha de jugadores como Baptista y, sobre todo, Robinho, hastiados del ambiente que se debe respirar en ese vestuario o por la imposibilidad de jugar como titulares, que es algo que le gusta a más jugadores aparte del Pollo.

Independientemente de lo visto en el terreno de juego, hay de principio dos elementos impresentables que no deberían permanecer ni un minuto más en el Madrid: Schuster y Guti. Un técnico que tras ser derrotado frente a un equipo que sólo había ganado un partido en su estadio por tres goles a uno, demostrando durante todo el partido una superioridad insultante que se habría materializado en un mayor número de goles si el árbitro hubiera pitado el penalti de Ramos o los palos no nos hubieran salvado, aparece en rueda de prensa y suelta con un pasmo que causa ídem que la derrota "no duele porque se ha visto desde el primer momento que iba a ser muy difícil ganar" es un fracasado que no puede ser entrenador del Madrid. Y, lo que es peor, se está riendo de todo el Madridismo.

Lo de Guti es caso aparte. He visto muchos partidos del Madrid. Ante mis ojos han pasado las acciones de cientos de jugadores, incluídas las salidas de tono más propias de un crío que de un adulto del señor Gutiérrez HAZ (el gilipollas), pero jamás, jamás, nada como lo de ayer. Entrada con los dos pies por delante a Uche, quién salta para evitar la acometida y acaba dando con sus huesos en el suelo evitando así ser lesionado. Pues llega la señorita Guti y con gestos estentóreos se descojona de él por haberse tirado. Parecía una actriz adolescente encarnando el papel de niña esquizoide que abundan en los teleseriales para gente de similar edad. Era realmente patético. El Real Madrid no puede permitirse el lujo de tener a un tarado así en su plantilla. Pues no sólo se lo permite el señor Calderón, sino que encima le ha hecho un contrato vitalicio a este pseudoser que ayer volvió a confirmar que cualquier elogio que se le dedique es exagerado. Es la nulidad absoluta. Sólo emerge de la incapacidad cuando tiene delante un rival que se las pone como a Fernando VII, uno que le permita hacer lo que cualquiera de nosotros haríamos. Los famosos pases verticales de Guti, a ras de césped, sólo sudecen cuando el rival le crea una autopista. Y lleva quinientos partidos como madridista. Fuera ya con esta rémora.

Y fuera ya con el líder de la chusma que esta consumiendo a esta entidad. Baúl, el Pollo Loco, volvió a desaparecer como sus seguidores. Al que había vuelto frente al Bate ese parece que se le hace muy grande un Getafe, aunque la razón es bien sencilla: no se crearon ocasiones para que él sólo tuviera que empujarla. Y es que eso es muy difícil cuando el equipo ha quedado reducido a un montón de escoria porque, como dijo el capitán, no hacían falta fichajes, bastaba con lo que se tenía. Claro que basta. Basta para que Guti siga sumando partidos, para que el Pollo siga anotándose goles a base de empujarla. No para que el equipo funcione, pero ¿a quién le importa eso?

Que un cáncer sin curar desemboca en una metástasis, cuando no provoca la muerte, es de todos sabido. Dado que el equipo aún respira, lo que se ha producido es lo primero. Casillas, que pese a sus limitaciones bien ocultadas por la prensa (jamás ha sabido salir por alto y que te llegue un balón que pateé desde su portería es más difícil que el que te toque el gordo de navidad) ha sido una garantía de seguridad, se ha convertido en un Baúl con guantes. Ahora mismo es posiblemente el peor portero de primera división. Que haya entrado en la misma dinámica que Baúl, o que sea un bache pasajero, el tiempo lo dirá. Pero al igual que sucede con el Pollo, la alternativa del banquillo es inviable: Dudek es aún peor. Qué no daría cualquiera por tener a mano a Diego López para que este anuncio con patas de una agencia de seguros diera con sus huesos en el banquillo. Daríamos lo mismo que por recuperar a Robinho.

¿Y ahora qué?


Pues ahora a confiar en los socios compromisarios, quiénes deberían forzar la convocatoria de elecciones y la dimisión de Calderón, quién ayer volvió a dar otro ejemplo de que es un figurón de cuidado. En vez de comer con el presidente del Getafe se vestía de payaso para recibir el título de cofrade de no se qué. Como éste sólo se preocupa de su persona, deduzco que si Schuster sigue en el banquillo es porque cree que es la única barrera que le separa de la ira popular y no quiere presentarse en la Asamblea sin el escudo. Pero por prometer que no quede, que ya se habla de dos zagales brasileños para reforzar el equipo. ¿Dos? A este equipo lo hacen falta por lo menos diez. Habrá que rezar para que el socio madridista no se deje camelar y actue como lo que es, el propietario de su club, y de boleto a quién no sabe gestionarlo. Y puestos a soñar, esperemos que el próximo haya aprendido la lección. El Madrid debe deshacerse del lastre si quiere volver a estar en lo más alto. Quién no valga, fuera, llámese Baúl, Malulo o Casillas. A la puta calle. El Madrid debe evitar ser rehén de una prensa mezquina empeñada en dar el visto bueno, cuando no impulsar directamente, los fichajes, y desligarse de gente como Tomás Roncero, quién hoy ataca a Di Salvo, acusándole de la plaga de lesiones (como si el hecho de que el técnico no entrene no tuviera importancia) y proponiendo la siguiente solución: "Tanta piscina de hidromasaje y tanto mamoneo con la alimentación sólo pueden llevar a este desastre. Cuando comían chuletón, bebían Rioja y comían cocidos se ganaban las Copas de Europa sin bajarse del autobús. Si amaneras al profesional, amaneras su cuerpo. Y llegan las lesiones. Lógico. Cultura débil, físico débil"

La Asamblea del día siete debe expulsar del cuerpo del Madridismo a la gentuza afín a este ultrarraulista talibanizado, al seguidor que pueda compartir ideas como las de que una cultura fuerte es comerse un chuletón tras deglutir un buen cocido, todo remojado con un rioja, quizás servido por el cofrade Calderón vestido para la ocasión. Así es como se ganan los partidos, por lo visto. Este forofismo de cocido y rioja, de pandereta y peineta, en el que se agazapan los que se rompen las manos aplaudiendo a un jugador por pegarse un carrerón para sacar del campo un segundo balón arrojado desde la grada, éste, y sus símbolos, fuera.

viernes, noviembre 28, 2008

¿A quién le importa?

Máximos goleadores del Real Madrid en el campeonato nacional de Liga.

1º) Ferenc Puskás: 156 goles en 180 partidos.

Promedio: 0,86 goles por partido.

2º) Manuel Fernández, "Pahiño": 108 goles en 125 partidos.

Promedio: 0,86 goles por partido.

3º) Hugo Sánchez: 163 goles en 207 partidos.

Promedio: 0,78 goles por partido.

4º) Alfredo Di Stéfano: 216 goles en 282 partidos.

Promedio: 0,76 goles por partido.

5º) Ruud Van Nistelrooy: 45 goles en 67 partidos.

Promedio: 0,67 goles por partido.

6º) Ronaldo Nazario: 83 goles en 127 partidos.

Promedio: 0,65 goles por partido.

7º) Iván Zamorano: 76 goles en 137 partidos.

Promedio: 0,55 goles por partido.

8º) Baúl González: 210 goles en 494 partidos (0,42)

Promedio: 0,42 goles por partido.


Las matemáticas no mienten. La lógica, tampoco. Baúl sumará un montón de goles, pero no por su eficacia, sino por el elevado número de partidos que lleva a cuestas, es decir, gracias a que no le sientan aunque juegue de pena. Pero como decía él mismo, sólo hay que empujarla. A más partidos, más pelotas que empujar, sólo empujar. Claro que esto no será impedimento para que la jauría baulista se suba al minarete a loar la gesta del Capitán Eterno y titular permanente del Real Madrid. Y si les vas con estos números, sólo diran.

Y eso...
¿A QUIÉN LE IMPORTA?

En sus propias palabras

Entrañable video que ha descubierto Ángel en su blog. Corresponde a un programa de Telemadrid en el que se muestra la génesis del mito que, unos quince años después más o menos, devendría en el Pollo Descabezado, el Baúl de Los Recuerdos o el Capitán Tan. Imágenes de un Raúl (entonces lo era) adolescente que hacía sus primeros pinitos en el fútbol profesional. Aquellos maravillosos años. Esplendor en la hierba. Ese barrio humilde y obrero donde dio sus primeros pasos, esa pared desconchada en la que practicaba haciendo la ídem con el balón. Cuéntame. Imágenes desvaídas de un tiempo y un lugar radicalmente cambiados. La actual casa del Mito es más parecido a aquella en la que vivía de lo que él se parece a aquél zagal cuyo nombre se hacía hueco junto a Zamorano o Amavisca.



Pero lo más interesante es lo que dice pasado un minuto del video. "¿Cómo hace uno con diecisiete añitos para meter ocho goles y marcar en todos los partidos?", pregunta el presentador. La respuesta no tiene pérdida: "Nada. Sólo estar ahí y mis compañeros me ayudan, y yo sólo tengo que empujarla". Es escalofriante oír ese perfecto resumen de su trayectoria sobre un terreno de juego de sus propios labios en un añejo vídeo de hace tres lustros. Casi como si estuviera hablando de lo que hace hoy día. He tenido la sensación de estar oyendo al Dr. Mahattan, cuyos superpoderes cuánticos hacían que cualquier tiempo pasado, así como lo que habría de venir, fuese como un contínuo presente para élde tal forma que hablaba de cosas que no habían sucedido como si las estuviera viviendo en ese momento. A ver si continúa imitándole y se larga a Marte.

martes, noviembre 25, 2008

El algodón no engaña.

El algodón no engaña y aquí se dicen verdades como puños. Tal y como dije en la última entrada, el hecho de ser el único delantero unido al de tener enfrente a una banda de amigos, era la oportunidad ideal para que Baúl volviera a lucirse, marcar su gol, salvar la honra del Madrid y poder volver a casa golpeándose el pecho cual gorila al encuentro de su Jane, quién le esperará en su cama de hipoxia. Por tanto, demostrado que aquí se atina cosa seria, que Baúl es un cáncer para el Madrid queda fuera de toda duda. Que es un jugador de Regional Preferente, también.

El tanto, además, supone que Baúl se sitúa en cabeza de la tabla de máximos goleadores de la Champions, con lo que mañana la prensa va a venir sencillamente insoportable. Qué buen día para cambiar a Tomás Roncero por Pepemari Battle o como se llame. Sesenta y dos chicharros del niño de las narices por sesenta de Van Nistelrooy. Y además, empata con Inzaghi como máximo goleador en todas las competiciones europeas, ambos con sesenta y cuatro goles. Es justo que tan exitoso récord venga en un partido en el que se enfrentó al Bate de Chiquitistán, pues la mayor parte de esos tantos provienen de cruces con equipos que no son precisamente "cocos" europeos.

Pero como esto no lo van a contar, lo cuento yo: Van Nistelrooy, en efecto, está dos goles por detrás del Baúl en número de goles en Champions, pero ¿qué hay de los porcentajes? Porque es obvio que, a mayor número de partidos, más posibilidades de marcar. Es decir, que para repartir correctamente los méritos hay que tener en cuenta el promedio. Pues bien, el holandés ha conseguido esos 60 goles en 78 partidos, es decir, 0'76 goles por encuentro. El Pollo ha conseguido esos 62 goles en ¡120 partidos! El promedio es de 0'51. Amiguitos: pasáos por la wikipedia a ver este tipo de cálculos y, para vuestro asombro, observaréis como el Baúl está muy por detrás de otros jugadores históricos, tanto de la casa como de Europa.

Pero vaya, que por conseguir récords aunque sea a base de jugar un partido tras otro sin interrupción, que no quede. ¿No tienen hoy día los niños decenas de repescas para aprobar una asignatura? Pues eso. Aunque sea por puro aburrimiento, a por el récord de goles, de minutos, de partidos, de saques de banda, de palmadas y de lo que sea.

Sí, de palmadas también, hasta que consiga superar al campeón del mundo, que también lo hay de eso:



domingo, noviembre 23, 2008

Lo que no puede ser, no puede ser.

El señor Calderón, presidente (todavía) del Real Madrid ha recurrido a una original estrategia para salvar al club del pozo sin fondo en el que su ineptitud lo está hundiendo: pagar 120.000 euros a cada jugador si se ganan los cinco próximos encuentros. Pues bien, ni aún poniéndole la zanahoria al burro se consigue que este avance. Baúl cuajó ayer otro lamentable partido que provocaba vergüenza ajena. Lo que no puede ser, no puede ser... y, además, es imposible. Afortunadamente para él, el hecho de que los miembros de su religión hayan perdido cualquier atisbo de la misma hace unas cinco o seis temporadas, evitó que su sustitución fuera acompañada de una estruendosa pitada. Sin embargo, incluso éstos deberían haberle puesto música de viento al desplazamiento del Pollo desde el terreno de juego hasta el banquillo. Vale que el Baúl sea un Mito, pero resulta que también es el capitán.

Porque resulta que eso de pagar primas para ganar, por ejemplo, al Recreativo, penúltimo de la clasificación, no es propio del Real Madrid. Al aficionado le molesta bastante y a los propios jugadores se les debía haber caído la cara de vergüenza cuando en medio de la comida de confraternización Ramón Calderón les hizo esa propuesta. Hombre, no le vamos a pedir a Drenthe que alce la voz, pero digo yo que el capitán, quién además es el símbolo eterno del madridismo, el reducto donde se guardan todas las esencias de más de cien años de historia, sí que podría haberle dicho algo al presidente. Pues no.

El siguiente paso para embolsarse esos 120.000 euros per cápita es derrotar al Bate Churririoskov o de dónde sea. Como sucedió ante el Recreativo se volverá a demostrar que el dinero no sólo no da la felicidad, sino que tampoco devuelve la vida a los muertos. Aunque si se usa bien, podría curar el cáncer. Esos 20 millones que supone en total la prima de Calderón podrían invertirse en darles a Malulo, Gucci y, por supuesto, al Capitán, el finiquito. Eso sí que sería una inversión bien rentabilizada. Con gusto lo pagaba yo de mi bolsillo si dispusiera de tal capital.

Pero claro, todo es relativo. Si hace unos años nos cuentan que el Madrid iba a recibir una superprima por ganarle en el Bernabéu al Recre y a domicilio al Bate de Churrioristikov, nos hubiéramos llevado las manos a la cabeza. No obstante, hay que ver de qué Madrid estamos hablando. Si nos llegan a decir que íbamos a tener como delantero permanente a lo que es el Baúl a día de hoy, tampoco nos lo hubiéramos creído. Y ahí lo tenemos. Tras ver lo acontecido ayer en el otrora glorioso estadio, la prima para asegurar que alguien nos pueda liquidar en octavos de Champions es una buena medida aunque nuestro rival sea un equipo del que jamás hemos oído hablar y del que, tras el partido, jamás volveremos a oír. Sobre todo porque lo único que tenemos que pueda etiquetarse como jugador de fútbol, es decir, Sneijder, acabó el partido tocado, al igual que Higuaín, único delantero de primera división que nos queda.

¿El Pollo? Ah, no, ese bien. ¿Cómo no va a estarlo si corre menos riesgo de lesionarse que yo, que veía el partido tumbado en el sofá de mi casa? Ayer me tiré gran parte del mismo tratando de deducir quién le estaba marcando, porque creo que Alcaraz ni se molestó en ponerle marca. La acción más destacada fue cuando tras desviar el guardameta del Recre un balón, que acabó a los pies de un madridista, apareció el pollo pidiendo la pelota, estorbándole y al finla quedándose con ella. Todo eso en boca de gol, al lado del poste, dando así oportunidad a la descolocada defensa para volver a ubicarse en condiciones.

Total, que siendo el único delantero disponible es más que probable que marque ante el Bate de Rasputinov. Y dado que estos son incluso peores que el Recre, es posible que ganemos y nos clasifiquemos. Total, otro gol del Mito en Champions, otro "match ball" salvado por "el que siempre vuelve" y bla, bla, bla. Portada del AS, portada del Marca y portada de la Hoja Parroquial por la prueba irrefutable de que lo de Lázaro sí sucedió, los muertos vuelven.

Lo que no está tan claro es que jueguen al fútbol.