lunes, mayo 18, 2009

¿Dudas que Baúl esté acabado? Pues mira

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Y si la imagen se mueve y encima tiene sonido, ni te cuento. Aquí se han referido algunas de las jugadas más patéticas de Baúl en distintos partidos, pero jamás hemos hecho un seguimiento exhaustivo de cómo actúa a lo largo de los 90 minutos. Reconozco que lo he intentado. En ocasiones he visto el partido con una libreta a mano para apuntar cada gesto, cada acción, cada movimiento del Pollo, cada pérdida de balón y cada cosa que hiciera bien si la casualidad así lo quisiera, con el objetivo de desgranar las miserias de este personaje y pintarle la cara a aquellos que piensan que tiene cuerda para rato. Pero reconozco que los veinte minutos que el capitán tarda en aparecer en la pantalla del televisión me desesperan y acabo cejando en el intento. En alguna ocasión que he superado ese impacto inicial la libreta -cuya primera línea bien podría rezar "minuto 18: Baúl recibe un pase en el centro del campo y lo devuelve hacia atrás. El balón llega a pies de un contrario que inicia un contraataque"- ha terminado estampada en la pared por el cabreo monumental de no sólo tener que aguantar a este inutil, sino encima verme en la autoimpuesta obligación de ir anotando cómo se arrastra por el terreno de juego.

A mí lo que me hubiera gustado es poder hacer lo que el autor del Blog del Real Madrid. Afortunadamente el que jamás haya sabido programar el vídeo VHS me ha evitado perder mi tiempo en realizar lo mismo que este madridista estaba haciendo, que no es otra cosa que seguir puntualmente las evoluciones de esa cosa cheposa y peluda que lleva el "siete" del Real Madrid. Tras cada partido, nos ofrece un extenso análisis de la actuación del Eterno Capitán apoyada por vídeos en las que podemos deleitarnos con todas y cada una de sus acciones. Es el estudio más completo que puede haber sobre Ñariz. Como botón de muestra un par de ejemplos.

La secuencia (video de Cutre) en que Baúl saluda a toda la plantilla del Valencia... excepto a Villa:



Pero los mejores son estos: hasta tres y cuatro vídeos del Baúl durante el partido. Uno para las ocasiones falladas, otro para todos los balones por alto que el tío es incapaz de pillar, otro para las veces que un defensor le supera en velocidad y, cómo no, la especialidad: las incontables pérdidas de balón, como ante el Numancia.



Lo mejor es que muchas de estas imágenes están tomadas de canales extranjeros, con lo que podemos oír los comentarios de los sudamericanos, que a diferencia de los autóctonos no se cortan un pelo a la hora de contar los garrafales fallos del Capitán Eterno. Y si uno no entiende el inglés o el árabe, no pasa nada. Las risas que sueltan en alguna ocasión lo dicen todo.

Por lo demás, el blog ofrece abundante información sobre el Real Madrid con numerosos vídeos, que van desde los resúmenes de los partidos a los reportajes de distintos programas de televisión sobre el mismo, pasando por muchos que tratan de la actualidad del club. Sólo por eso sería muy recomendable, pero es que lo del Pollo... ¡uy, lo del Pollo! Señores, menuda mina que he descubierto. Como decía, una prueba irrefutable por científica de que Baúl está más acabado que el charlestón, y quién no lo crea, que visite este blog.

domingo, mayo 17, 2009

El fin

Fue en la celebración de la trigésimo primera Liga, la del depresivo y antipático, a la par que inepto técnico Bernardo Schuster, en el famoso Buda, en un aparte del ilegal presidente Calderón con Baúl y alguno de sus cómplices en el vestuario, cuando el Titular Eterno, ejerciendo de Mefistófeles, le dio al entonces máximo dirigente del madrid la consigna de no romper esa plantilla, de mantener ese grupo humano. No hubo más fichajes que los necesarios, es decir, el de Rafael Van der Vaart por la lesión de Sneijder. Y no sólo eso, sino que se aumentó la cohesión del grupo humano expulsando a aquellos elementos indeseables tales como Robinho y Baptista. El reinado de Baúl alcanzaba su cénit y conseguía así un equipo hecho a su imagen y semejanza. Un equipo sin estrellas, sin jugadores de importancia, pero plagado de medianías que no hicieran sombra al Pollo. Un equipo descompensado, gris, pero que garantizaba los intereses del Pollo y sus adláteres. Un Baúl decrépito no podría seguir mangoneando en el vestuario si, para imponer sus privilegios, tuviera que bregar con Villa, no sólo mejor que él en un grado infinito sino -y eso era lo peor- muy bien visto por la prensa.

Por primera vez en su Historia, el Real Madrid comenzaba las competiciones con un equipo que no sólo no se había reforzado, sino que prescindió de alguno de sus mejores efectivos. El desastre se consumó de inmediato. Desde el primer partido de Liga en La Coruña, aquellos que no habían perdido la esperanza al ver como transcurría la pretemporada, se dieron de narices con la realidad. Pronto las lesiones de Van Nistelrooy y de Diarrá, a la que se sumó la baja de De La Red, pusieron en evidencia el proyecto pollero en el que jugaba un papel fundamental el técnico, bizcochable y sumiso como pocos y de una mediocridad que asustaba, tanto en su labor profesional como en su carácter. Él también vio que, si se lesionaba Van Nistelrooy, el equipo quedaría sin gol o, lo que es lo mismo, dependiendo del Baúl para taladrar la portería contraria. Pero ese era el objetivo de "mantener ese grupo humano": si el holandés seguía, bien, porque sus goles aportaban mucho al equipo; si se lesionaba, mejor, porque el Pollo adquiriría un papel más importante. Schuster se limitó a lloriquear en las ruedas de prensa para quitarse la culpa de encima y poco más.

Higuaín nos sacó de apuros en más de una ocasión ganándose el respeto y el cariño de la hinchada que, con la mala memoria que le caracteriza -excepto para los números del Baúl- no cayó en la cuenta de que si el argentino se estaba saliendo era sólo gracias a la baja de Van Nistelrooy: de no haberse producido ésta, seguiría siendo suplente del Pollo y jugaría los minutos de la basura. El descenso a los infiernos se ha prolongado durante toda la temporada mientras que los far$eros firmaban la mejor de su existencia a manos del nandrolónico Pepito Huchas. Y todo gracias a que el Madrid había quedado convertido en una birria y a que contaban con Alves, jugador cuyo fichaje perseguía Schuster pero que acabó en el máximo rival, quizás porque podría haber roto ese grupo humano.

No seguiré repasando todos y cada uno de los éxitos del "grupo humano" del Baúl porque mi masoquismo tiene un límite como ayer me demostré al celebrar el tanto que le daba la victoria al Villarreal. Por fin se acabó todo, al menos hasta la próxima temporada. Aunque tras lo visto durante la presente y, especialmente, en el partido de ayer, el fin debería ser definitivo. Porque de nada habría servido todo lo que hemos pasado si el próximo curso futbolero seguimos teniendo al cáncer, al metástasiete, en el vestuario, vigilando que el "grupo humano" sea de su agrado. Pero repito: tras lo de ayer, ni los más furibundos bauleros pueden negar que éste caradura de nariz aguileña no sólo está más acabado que la mojama, sino que antepone sus intereses personales a los del club del que tanto dice sentir los colores.

Hasta la mitad del segundo tiempo, el partido del Baúl corría por los cauces normales de cualquier otro encuentro con los que ha castigado a los madridistas desde hace varias temporadas. ÉL en el centro para empujarla y Huntelaar viendo cómo su crédito se esfumaba todavía más por tener que jugar de extremo. Higuaín en el banquillo, seguramente para darle descanso ya que sólo tiene diez años menos que el Eterno Capitán. El "grupo humano" no jugaba una mierda y el Villarreal se sentía tremendamente cómodo. Dejó sus perlas el metástasiete. Por ejemplo, cuando recibió un balón en el centro del campo y se giró para llevarlo al área rival. Sin nadie presionando, se adelantó el balón como cinco metros ante la sorpresa del contrario que esperaba para detenerle y, que de repente, se encontró con el esférico mansamente llegando a sus pies. Durante breves instantes quedó paralizado por el increíble acontecimiento del que acababa de ser testigo y entonces atacó el campo merengue mientras el Eterno Capitán giraba espasmódicamente buscando la pelota. Pero nada comparable a la patética jugada que le acabó costando una amarilla cuando intentó rematar un balón con la mano. Bueno, eso lo hacen muchos jugadores, pero por lo general intentan disimular un poco. El Pollo ya no vale ni para eso. Remató a dos manos igual que si fuera un jugador de voley-playa. Afortunadamente para él, el esférico iba demasiado alto, porque de lo contrario lo habría enviado por encima del larguero y el descojono hubiera sido mayor si cabe.


Que Baúl está acabado para la práctica de este deporte, siquiera para los encuentros de casados contra solteros, no ofrece lugar a la menor duda. Ahora vamos a lo peor, al descaro con el que esta nariz a un hombre pegada se mea en la cara de todo el madridismo demostrando que primero es ÉL, luego ÉL y, por último, ÉL. Y que el club y la entidad le importan un carajo.

Tras haberse efectuado los tres cambios en el Madrid, el realizador de La Secta mostró unas imágenes en las que se veía al Baúl cojeando ostesiblemente. El culéntarista Montes insinuó la mala suerte de que esa lesión se produjera cuando el Madrid ya había agotado las sustituciones, a lo que su adláter argentino y supuesto madridista respondió que venía cojeando desde mucho antes. Dicho de otra manera, que el Baúl habría obligado a su equipo a cargar con un cojo. Y es que a su reticencia natural a no abandonar el terreno de juego en ningún caso se añadía el hecho de que ÉL jugaba su partido número 700 con el "grupo humano" otrora conocido como Real Madrid. Una vez más, el Pollo Sin Cabeza antepuso sus intereses personales a los del equipo y, por ende, a los de la entidad. Bien es cierto que, acostumbrados a jugar con diez obligados por la titularidad por decreto del cono de obra que lleva el siete, el hecho de que estuviera cojo era algo baladí. La importancia radica en el feo detalle que supone y que denuevo delata el carácter egoísta y egomaníaco de este déspota del vestuario.

Y mientras esta rémora siga, da igual que venga Kaká, Ribery, Cristiano o quién sea. El día que al Pollo le otorgaron la Medalla de Madrid dejó claro que el evitarnos ver cómo su cadáver se arrastra día sí día también no entra en sus objetivos. "Tenemos que volver a hacer un Madrid campeón", dijo la mayor estafa que ha padecido el madridismo amenazando con colgarse del carro del nuevo proyecto de Florentino para aumentar su sobrevalorado palmarés. Que él sea el principal inconveniente para que éste pueda salir adelante, ni se le pasará por la cabeza. Por supuesto, hay que leer entre líneas. Cuando el Pollo dice "tenemos que volver a hacer un Madrid campeón" lo que realmente está diciendo es "Llevo 700 partidos, estoy a diez de Manolo Sanchís. Otro récord a batir." ¿Alguien cree que Baúl no es consciente del ridículo que hace partido tras partido, de que está fisicamente acabado y deportivamente listo para el desguace? Claro que lo es. Ni aunque se someta a sesiones de autohipnosis en la cama oxigenada esa se va a convencer de que puede ser pieza esencial en el futuro del Madrid, que puede aportar nada a una plantilla que quiere fichar a algunos de los mejores jugadores del momento, que puede estar a la altura de los Kaká o Ribery que han de venir. Su aportación al equipo será como siempre, nula, pero eso no es lo que le importa. Lo que le importa es la aportación que el equipo le haga a ÉL. Y si mientras tanto cae algún título, pues mira tú qué bien.

viernes, mayo 15, 2009

Habemus Floren

Pues ya se presentó Florentino Pérez ante los medios, supongo que debería comentar algo sobre esas encuestas para ayudarle a hacer la limpia del vestuario que circulan por la red, o sus palabras para con el siete, en las que vino a decir lo siguiente: "Raúl es un símbolo del madridismo sin discusión. Es incuestionable. Va a batir todos los records. Tenemos la ilusión de que siga en el club cuando termine su etapa como futbolista".

Pues muy bien, desde aqui suponemos que Florentino no es gilipollas y que hacer un proyecto espectacular es incompatible con mantener al pollo loco sobre el campo, se habla de Villa para la delantera lo que sería una puñalada para el mito de la estampita, es lógico pensar que el baulismo tiene fecha de defunción para este verano, dios quiera que asi sea.
No obstante me preocupa la actitud del madridismo y "su" prensa, parece ser que hemos pasado de la Yihad raulista a la yihad florentinista, no deja de sorprederme el culto al lider que se profesa por nuestras queridas tierras blancas, Florentino fue un presidente con un proyecto nefasto a largo plazo, en seis años se ganaron 2 ligas y una copa de Europa con el mejor equipo del mundo, eso es algo que Manchester o Barça han conseguido en dos años y sin desmantelar el proyecto deportivo como ocurrió en el Madrid, por tanto de salvador muy poco.
Uno creía que Florentino había aprendido algo pero parece ser que no, a por Kaka por una pasta con 28 años, a desmantelar la clase media holandesa................... vuelve hasta Valdano, si es cierto que duda entre Wenger y Mourinho que son como la noche y el dia mal empezamos. Volvemos al proyecto de pagar mas que nadie por estrellas hechas en otros equipos y que han dejado lo mejor de ellos en su club de procedencia, este es el proyecto, PUES VAYA MIERDA DE PROYECTO.

Fichar a Cristiano o Kaka está muy bien, pero cuando pasen dos años y se nos acabe la pasta ¿Qué? Él Madrid debe ser el mejor equipo del mundo, ¿Tiene el mejor estadio del mundo? No, por tanto como remodelandolo no puede serlo hay que construir un nuevo estadio, ¿Tenemos la mejor cantera del mundo? No, por tanto se necesita un cambio total de las categorias inferiores, ¿Tenemos el mejor entrenador y equipo del mundo? No, por tanto se necesita un entrenador de valía y joven (¿Benitez, Mourinho? Que pueda ser nuestro Fergusson particular y un cambio para tener la mejor plantilla, plantilla, que no colección de figurines que a los 3-4 años haya que gastarse otra vez 300 millones en un año cuando puede que no tenga el club ese dinero, nada de echar a Pepe, Huntelaar, Sneijder o Diarra I, muy válidos para ser los Solaris de turno.

Esto se llama proyecto deportivo, y el jodido Barça lo tiene, tiene un muy buen estadio que quieren remodelar, una cantera que consigue que un crio de Albacete y otro de Argentina sean dos veinteañeros y de los mejores jugadores del mundo a coste cero en sus filas, un entrenador con la intención de que sea para muchos años, Guardiola, antes lo intentaron con Rijkard, y una muy buena plantilla, quizá algo corta, pero muy válida y joven en la que se ficha lo que hace falta y se da salida a los mitos acabados (Ronaldinho, Deco) además de fichar a grandes futbolistas cuando lo tienen todo para explotar en un grande por varios años (Etoo, Alves, el mismo Ronaldinho) y no cuando ya les viene la cuesta abajo (Zidane, Beckham).

Florentino será el presidente y acabará con Raúl, sólo me queda desearle suerte y esperar que triunfe por el bien del Real Madrid, pero si pasamos del Zidanes y Pavones al Kaka y Miguel Torres estaremos poniendo las bases para hundirnos a medio plazo.

domingo, mayo 10, 2009

...y además, mezquino

Ayer en Mestalla, Baúl volvió a dar otra muestra de la gran estafa que ha sido, es y será para el madridismo. Por regla general, fanáticos baulistas y periodistas adictos a la causa -o captados mediante favores y dádivas varias- han justificado la eterna presencia de la garraúlapata en base a dos características: primero, que es el que más suda la camiseta, el que más se esfuerza y, en última instancia, el que "siempre vuelve". Si Baúl no realizaba ninguna acción de mérito durante varios partidos, siempre se le defendía con lo de que corría más que los demás, cosa que nadie ha discutido nunca. El problema es que correrá más, pero con mucho menos sentido, además de que correr más no significa correr más rápido. Cuando la casualidad quería que el Baúl empujara el balón, eso demostraba que "siempre vuelve", es decir, que compensaba tenerle porque siempre se hacía notar en los momentos en que el equipo le necesitaba. Dicho así queda muy bien, pero la realidad es que el Baúl volvía para marcar el quinto gol al Sporting o un hat-trick al Irún que al final no servía para nada. Cuando hace dos años nos jugábamos la liga en Zaragoza, no apareció, como tampoco lo hizo cuando a la siguiente jornada teníamos que ganar al Mallorca. Reyes y Diarrá fueron los que entonces tuvieron que aparecer. ¿Qué decir de los partidos frente a la far$a o el Liverpool la presente temporada? ¿Qué decir de anoche, donde el público valencianista le cantó con sorna "¿Dónde está Raúl"?

Y respecto a eso de que es el que más trabaja y bla, bla, bla, sólo hay que ver las estadísticas de cualquiera de sus partidos. Que el Baúl de los recuerdos jamás haya sido expulsado demuestra bien a las claras cómo pelea este tío cada uno de los balones. Eso sí, partido tras partido su pretorianos mediáticos nos descubriran increíbles acciones del Baúl que sólo ellos ven: las diagonales que traza, sus movimientos para arrastrar a un defensor contrario y dejar espacios libres a los compañeros, etc. Porque estos fieles periodistas no van llevar el paso cambiado respecto al ídolo: como él, se ríen de todos nosotros y nos toman por gilipollas.

Pero ayer se vino abajo la segunda característica inalienable al Pollo, siempre según sus cuates: que representa los valores del club. Cuántas veces no habremos oído a Valdano, principar valedor de este exfutbolista parapléjico, alabar cómo, tras una humillante derrota, no tiene inconveniente en saludar al adversario encarnando el verso del himno ("Cuando pierde da la mano"). De esta manera se da a entender que, aunque no juegue, Baúl debe quedarse como una especie de nevera portátil en la que se mantienen los valores del madridismo irredento. Pues eso también saltó por los aires en Mestalla. Podremos criticar mucho a los de La Cutre, pero hay que reconocerles el mérito de ser los mejores en esa escuela que inauguraron con "Lo que el ojo no ve" del fenecido programa "El día después". Eso de tener a un jugador bajo la atención de la cámara durante todo el partido, para recoger cualquier gesto y analizarlo, podrá generar mucho morbo, pero en ocasiones hasta informa. Lo de Baúl es un ejemplo de ello. Resulta que tras ser humillados con un contundente 3-0, Baúl saludó a todos los rivales valencianistas... ¿a todos? No, ignoró a uno. Sí, ese en el que están pensando: el "guaje" Villa.

Si el saludar a los rivales es un ejemplo del señorío madrista, el que no quisiera cruzarse con quién le ha quitado número y puesto en la selección es un ejemplo de la mezquindad baulera. ¿Qué pesó más en el ánimo de Ñariz? Pues lo segundo, claro. Le importó un carajo la imagen que daría de su equipo, o quizás pensó que nadie se daría cuenta, pero el caso es que antepuso su persona al brazalete de capitán. Pero es que ÉL siempre ha sido así. Otra cosa es lo que nos quieran vender sus terminales mediáticas, su agente o él mismo a base de fingir o mentir. Ahora que sigan los bauleros diciendo que es mentira que Villa no viniera al Madrid porque Baúl bloqueó su fichaje. Por supuesto, el año que viene, si este tío sigue aferrado al brazalete, ya nos podemos olvidar todos de que Villa recale en el conjunto merengue. Y sería el menor de nuestros problemas.

El Madrid es tan particular -o, mejor dicho, se ha metido en tal embrollo gracias a la estupidez de sus seguidores y la perversidad de los supuestos medios madridistas- que se ha convertido en el primer equipo que en vez de construir un equipo en torno a la llegada de un jugador -Kaka, Cristiano Ronaldo o quién sea- se ha visto obligado a construirlo en la marcha de uno: Baúl González Blanco.